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El presidente de la UFC, Dana White, solicita a Donald Trump revertir una norma fiscal sobre el juego

Sudhanshu Ranjan
Escrito por Sudhanshu Ranjan
Traducido por Milagros Codo

El presidente de UFC, Dana White, se unió a la creciente oposición contra los recientes cambios en las leyes fiscales sobre el juego en Estados Unidos, instando al presidente Donald Trump y al Congreso a reconsiderar los nuevos límites de deducción introducidos bajo la ley One Big Beautiful Bill Act (OBBBA).

A efectos fiscales federales, la legislación limita la cantidad que los apostadores pueden deducir de sus pérdidas, pasando del 100% al 90% de sus ganancias. Los críticos sostienen que la medida podría generar lo que las asociaciones de la industria denominan “ingresos fantasma”, al obligar a los apostadores a pagar impuestos incluso cuando terminan en equilibrio o registran pérdidas totales.

Cambios clave en la norma fiscal de la OBBBA

Una modificación al impuesto sobre el juego propuesta bajo la OBBBA ha recibido fuertes críticas. A partir del 1 de enero de 2026, los apostadores solo podrán deducir el 90 % de sus pérdidas de las ganancias, en lugar del 100% anterior. Los apostadores profesionales, jugadores de póquer y apostadores deportivos que realizan grandes apuestas con ganancias netas reducidas son los más afectados por la ley, ya que esta genera cargas fiscales que no reflejan con precisión sus ingresos reales.

Los críticos sostienen que, al reducir el atractivo del juego legal y potencialmente empujar a los apostadores hacia plataformas offshore que evaden los reportes al Servicio de Impuestos Internos (IRS), la política debilita el mercado regulado de apuestas. También advierten que el cambio podría poner en peligro la viabilidad del sector legal del juego, aunque el Comité Conjunto de Tributación estima que podría recaudar 1.100 millones de dólares en diez años.

La carta de White a Trump

En su carta al presidente Trump, Dana White criticó las leyes fiscales relacionadas con las apuestas deportivas, afirmando que son simplemente injustas, según The Closing Line. Su principal argumento fue que el juego legal se siente más como una penalización financiera que como una forma de entretenimiento, porque los consumidores deben pagar impuestos incluso por apuestas perdidas. Además, White vinculó el problema con la propia postura de Trump de “No Tax on Tips” (“Sin impuestos sobre las propinas”), señalando que los empleados de casinos reciben menos propinas y terminan ganando menos dinero cuando los clientes realizan menos apuestas. La carta ganó gran repercusión justo cuando el Congreso comenzaba a celebrar audiencias sobre cuestiones fiscales relacionadas con el deporte, acelerando considerablemente el movimiento de reforma.

Para la UFC, esto es una cuestión personal más que simplemente política. White dejó claro que considera que estas restricciones fiscales amenazan seriamente la interacción de los aficionados en los mercados legales. Su preocupación es sencilla: si las normas hacen que apostar parezca financieramente irracional, los aficionados abandonarán por completo o migrarán discretamente hacia sitios extranjeros que no cumplen con los estándares estadounidenses.

Resistencia contra la ley

El Congreso se ha opuesto a la normativa fiscal sobre el juego y ha realizado varios intentos para eliminarla. El más conocido es la ley FAIR BET Act, impulsada por la representante de Nevada Dina Titus, que busca restablecer la deducción total de las pérdidas por juego. Según los legisladores que representan distritos con fuerte concentración de actividad de juego, el límite pone en riesgo las economías locales y el empleo asociado a casinos y turismo. El proyecto ha tenido dificultades para avanzar pese al apoyo bipartidista, aunque recibió mayor atención después de que Dana White hiciera pública la cuestión.

Otros proyectos destinados a eliminar el límite, como la ley FULL HOUSE Act de Steven Horsford y la ley WAGER Act de Andy Barr, reflejan una preocupación más amplia entre los estados que dependen de los ingresos del juego. Existe esperanza de que el asunto finalmente gane impulso debido a los informes sobre posibles audiencias del Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara.

Apoyo político para la derogación

Después de la carta de Dana White, creció el apoyo político para derogar el límite fiscal sobre el juego. Dina Titus, de Nevada, le agradeció por mantener la presión sobre Trump y destacó el respaldo bipartidista ya existente.

La senadora Catherine Cortez Masto también expresó su apoyo, argumentando que los cambios fiscales sobre las pérdidas en el juego perjudican no solo a los apostadores, sino también a los trabajadores y empresas vinculadas al turismo del juego.

La Asociación Estadounidense del Juego elogió públicamente a White por visibilizar el problema y reiteró que restablecer la deducción del 100 % sigue siendo una prioridad absoluta.

Qué sucede ahora

Mientras el Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara se prepara para celebrar audiencias sobre cuestiones fiscales relacionadas con el deporte, el debate sobre los impuestos al juego está a punto de entrar en una fase crucial. Es probable que líderes de la industria, especialistas y actores clave comparezcan para testificar. El asunto está ganando impulso en Washington gracias al lobby persistente, el apoyo bipartidista y voces influyentes como la de Dana White. Aunque una derogación completa sigue considerándose poco probable, el desenlace todavía es incierto.

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