El iGaming en América Latina ya no es un mercado secundario: se ha convertido en un panorama dinámico, caracterizado por avances regulatorios, sólidas tradiciones culturales y contrastes entre el acceso generalizado a través de teléfonos móviles y la falta de claridad legal. Esta combinación genera, al mismo tiempo, grandes oportunidades y desafíos para los operadores. Este artículo describe las principales tendencias y realidades de cada país, según se presentan en el informe de SOFTSWISS, y destaca los puntos clave para las empresas que consideran entrar o expandirse en la región.
Perspectiva general: descentralización, avances regulatorios y conocimiento local
SOFTSWISS describe a América Latina como una región altamente heterogénea: algunos países cuentan con estructuras unificadas y modernas para casinos en línea y apuestas deportivas, mientras que otros aún operan parcial o totalmente sin regulación. Esto significa que no existe un enfoque único para operar en la región: el éxito depende de estrategias adaptadas a cada mercado, alianzas locales y una atención minuciosa al cumplimiento normativo, la tributación y la protección del jugador.
En el informe se mencionan tres puntos estratégicos: el conocimiento profundo de las especificidades de cada mercado, la velocidad de las reformas regulatorias y la importancia de las herramientas de confianza y seguridad para garantizar un crecimiento sostenible.
Brasil: escala, nuevas reglas y oportunidades abiertas
Brasil destaca por su tamaño y sus recientes cambios regulatorios. Con cerca de 212 millones de habitantes y una penetración de internet superior al 86%, es el mercado más grande de la región en términos de población y alcance.
El panorama regulatorio cambió entre 2023 y 2025 con la Ley n.° 14.790, que estableció todas las normas para los casinos en línea (vigente desde enero de 2025), eliminando la dependencia de licencias extranjeras y exigiendo a los operadores obtener licencias federales brasileñas. Las apuestas deportivas ya estaban reguladas por la ley anterior (Ley n.° 13.756/2018), lo que dejó al mercado de apuestas deportivas con normas más claras y definidas. Aun así, algunos temas, como las casas de apuestas físicas y los casinos en complejos turísticos, siguen siendo objeto de debate político.
En el informe se mencionan requisitos estrictos del proceso KYC (conoce a tu cliente) y tecnología (incluido el reconocimiento facial en algunas comprobaciones) y un mayor enfoque en la protección del jugador y los límites de uso.
Argentina: la regulación por provincias y rápido crecimiento del mercado en línea
En Argentina, el modelo es completamente opuesto: la regulación la llevan a cabo las provincias, no el gobierno federal. Actualmente, 16 de las 24 jurisdicciones regulan los juegos de azar en línea, pero cada una establece sus propias normas y requisitos de licencia. Esto obliga a las empresas a tratar el país como un conjunto de micromercados, y algunas provincias exigen asociaciones locales o un porcentaje mínimo de propiedad argentina.
La pasión nacional por el fútbol, combinada con el uso intensivo de dispositivos móviles, impulsa especialmente las apuestas deportivas. El segmento de casinos en línea también está experimentando un rápido crecimiento y genera importantes ingresos.
Chile, Colombia y otros modelos
Chile mantiene un modelo estatal de apuestas deportivas (un monopolio en algunos segmentos) y un sector consolidado de casinos físicos enfocado en el turismo. El mercado privado en línea aún no está ampliamente legalizado, pero se están debatiendo reformas.
Colombia, por otro lado, se considera un referente regional. Cuenta con un modelo centralizado de licencias (Coljuegos) que abarca casinos en línea y apuestas deportivas, requisitos técnicos claros y un bloqueo activo de operadores ilegales. Esta estructura atrae a empresas que buscan estabilidad y seguridad jurídica.
Panamá, Ecuador, El Salvador y otros países tienen sus propias combinaciones de apertura, impuestos y requisitos, desde el modelo de licencia única de Panamá, recientemente ampliado al mercado interno, hasta las medidas de Ecuador para registrar y gravar las casas de apuestas deportivas.
Cultura, juegos tradicionales y métodos de pago
Los hábitos de juego tradicionales, como las carreras de caballos, las loterías y juegos típicos como el jogo do bicho brasileño o la Cuarenta ecuatoriana, aún influyen en la demanda y la oferta de productos. Los teléfonos móviles son el principal canal de acceso en la mayor parte de la región, pero los métodos de pago varían considerablemente.
En algunos países se aceptan criptomonedas (como en El Salvador), mientras que otros requieren integración con bancos locales, alojamiento de servidores locales y estrictos controles cambiarios. Estos factores afectan el orden de lanzamiento del producto: las apuestas deportivas tienden a escalar más rápido que los casinos en línea, que requieren mayor infraestructura y cumplimiento normativo.
El informe describe diferentes regímenes tributarios (porcentajes sobre los ingresos brutos del juego [GGR], tarifas fijas o modelos híbridos) y advierte que las estructuras tributarias impactan directamente en los márgenes. Los mercados con una alta tributación sobre los GGR favorecen las apuestas deportivas de alto volumen, mientras que las tarifas fijas pueden beneficiar a los grandes operadores capaces de absorber mayores costos iniciales.
Recomendaciones prácticas del informe
- Hacer investigaciones a nivel local: las normas de licencias, publicidad y propiedad son decisivas.
- Priorizar el cumplimiento y la seguridad: las herramientas KYC, los límites de sesión y la autoexclusión son esenciales.
- Adaptar lanzamientos en cada país: por lo general, comienza con las apuestas deportivas; los casinos vienen después, una vez que se resuelven los problemas fiscales y de alojamiento.
- Buscar alianzas locales: reducen el tiempo de comercialización y facilitan la operación en contextos provinciales o municipales.
El informe de SOFTSWISS sobre el iGaming en América Latina deja claro que la región no representa una única oportunidad ni un único riesgo, sino un conjunto de mercados diferenciados: algunos regulados y estables, mientras que otros tienen una demanda informal que supera a la legislación. Para los operadores dispuestos a invertir en localización, cumplimiento normativo y desarrollo de mercado a largo plazo, el potencial es alto; para quienes buscan un modelo estandarizado, el proceso será costoso y frustrante.
Este artículo se publicó por primera vez en portugués el 13 de agosto de 2025.



