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Cómo los Mundiales han reflejado la transformación de las apuestas deportivas en Brasil

Julia Moura
Escrito por Julia Moura
Traducido por Milagros Codo

Pocos acontecimientos deportivos ilustran la evolución del mercado de apuestas deportivas tan claramente como la Copa Mundial de la FIFA. En menos de una década, Brasil ha pasado de una situación en la que las apuestas en partidos de fútbol estaban limitadas a una pequeña parte de la población a convertirse en uno de los mayores mercados de apuestas del mundo.

La trayectoria entre los Mundiales de 2018 y 2022 ayuda a explicar esta transformación. Mientras que el torneo de Rusia 2018 se disputó cuando las apuestas deportivas apenas daban sus primeros pasos en el país, la Copa Mundial de Catar 2022 consolidó esta actividad entre millones de brasileños y sentó las bases para la regulación que entraría en vigor en los años posteriores.

Las cifras globales ayudan a ilustrar este crecimiento. Según un estudio realizado por FIFA en colaboración con Sportradar tras el Mundial de Rusia 2018, el torneo generó aproximadamente 136.000 millones de euros (alrededor de 600.000 millones de reales brasileños) en volumen de apuestas deportivas a nivel mundial. Cuatro años después, estimaciones de Barclays, publicadas por Bloomberg Línea y posteriormente reproducidas por diversos medios especializados, indicaron que el Mundial de Catar generó alrededor de 35.000 millones de dólares estadounidenses (unos 190.000 millones de reales brasileños) en volumen de apuestas deportivas, lo que representó un crecimiento cercano al 65 por ciento respecto a la edición anterior.

Aunque no existen cifras oficiales sobre cuánto apostaron específicamente los brasileños en cada Copa Mundial, el crecimiento del mercado nacional durante este periodo demuestra que el país siguió la tendencia de expansión global.

La consolidación de las apuestas entre los brasileños

En 2018, el panorama brasileño era muy distinto al actual. La Ley nº 13.756, que legalizó las apuestas de cuota fija en el país, fue promulgada en diciembre de ese año, varios meses después de la finalización del Mundial de Rusia. Hasta entonces, los brasileños que apostaban utilizaban principalmente plataformas internacionales en un mercado que aún operaba sin una regulación específica.

En 2022, la realidad era diferente. Los operadores de apuestas patrocinaban clubes de fútbol, los influencers promocionaban plataformas en las redes sociales y las marcas de apuestas ya ocupaban una parte significativa del mercado publicitario deportivo de Brasil. La Copa Mundial de Catar fue el primer gran torneo en el que las apuestas online ya se habían convertido en una práctica habitual entre los aficionados brasileños.

El impacto de este crecimiento puede observarse en los datos más recientes del mercado nacional. En un estudio publicado por el Banco Central en 2024, la institución estimó que aproximadamente 24 millones de brasileños realizaron al menos una transferencia mediante Pix a empresas de apuestas durante el periodo analizado. El mismo estudio concluyó que las transferencias mensuales a plataformas de apuestas oscilaron entre 18.000 millones y 21.000 millones de reales brasileños, lo que demuestra la dimensión económica alcanzada por el sector incluso antes de la implementación completa de la regulación.

Según un estudio publicado por Ipsos-Ipec en 2024, alrededor de 28 millones de brasileños ya habían realizado apuestas online, lo que equivale aproximadamente al 18 por ciento de la población. La investigación también mostró que el 8 por ciento de los brasileños había apostado durante los 30 días anteriores a la encuesta, mientras que el 6 por ciento había participado específicamente en apuestas deportivas.

El crecimiento de las empresas y la publicidad

El crecimiento no se produjo únicamente entre los consumidores. Datos de BigDataCorp muestran que el número de empresas vinculadas al sector de las apuestas en Brasil aumentó de aproximadamente 840 en 2022 a más de 2.100 en 2024, lo que representa un crecimiento superior al 150 por ciento en apenas dos años. Los datos reflejan cómo el país se ha convertido en uno de los mercados más competitivos de la industria global de las apuestas.

La inversión publicitaria siguió la misma tendencia. Según datos de Kantar Ibope Media publicados por Meio & Mensagem, las empresas de apuestas registraron el mayor crecimiento en compra de medios entre todos los sectores económicos en 2024, con un aumento del 47 por ciento respecto al año anterior. En el fútbol, la presencia de estas marcas se volvió prácticamente omnipresente. Un estudio de BigDataCorp reveló que durante la temporada 2024 del Campeonato Brasileño de Serie A, 18 de los 20 clubes de la competición tenían a un operador de apuestas como patrocinador principal de su camiseta.

Este crecimiento acelerado terminó aumentando la necesidad de regulación. Tras años de incertidumbre, el Gobierno federal inició un proceso regulatorio más estructurado en 2023. La Medida Provisional nº 1.182, publicada por el Ministerio de Hacienda en julio de ese año, estableció las bases del nuevo marco regulatorio. El proceso culminó con la aprobación de la Ley nº 14.790, promulgada en diciembre de 2023, y la creación de la Secretaría de Premios y Apuestas dentro del Ministerio de Hacienda en enero de 2024.

2026: la primera Copa Mundial de la era regulada

Como resultado, se espera que la Copa Mundial de la FIFA 2026 represente un nuevo capítulo para el sector. Según proyecciones publicadas por Betlaw y reproducidas por Focus Gaming News, Brasil podría representar aproximadamente el 10 por ciento de todo el volumen mundial de apuestas durante el próximo Mundial. Tomando como referencia los 35.000 millones de dólares apostados a nivel global durante el torneo de 2022, la estimación sitúa la cifra en torno a 19.000 millones de reales brasileños apostados por los brasileños durante la competición de 2026.

Si el Mundial de 2018 marcó el inicio de la popularización de las apuestas deportivas en Brasil y la edición de 2022 consolidó este hábito entre millones de consumidores, el torneo de 2026 tiene el potencial de convertirse en la primera Copa Mundial de la era regulada en el país. Por primera vez, las autoridades gubernamentales, los operadores y los analistas podrán medir con mayor precisión el impacto económico de un mercado que se ha convertido en una de las principales fuerzas de la industria global del iGaming.

El crecimiento de las apuestas deportivas en Brasil no solo ha traído más apostadores y más dinero al sector. En los últimos años, el mercado también ha experimentado una profunda transformación estructural impulsada por la regulación y por la llegada de operadores dispuestos a invertir en una de las mayores oportunidades de la industria global del iGaming.

Hasta hace pocos años, el mercado brasileño estaba compuesto casi exclusivamente por empresas extranjeras que operaban sin un marco regulatorio local definido. El panorama comenzó a cambiar a medida que avanzaban las discusiones sobre la regulación y, sobre todo, tras la aprobación de la Ley nº 14.790 en diciembre de 2023.

Brasil se convierte en una prioridad global

El interés empresarial por el país ayuda a explicar este cambio. Según un estudio de BigDataCorp publicado por Investalk, el número de empresas vinculadas al sector de las apuestas pasó de aproximadamente 840 en 2022 a más de 2.100 en 2024, un incremento superior al 150 por ciento en apenas dos años. Los datos demuestran cómo Brasil se convirtió rápidamente en uno de los mercados más codiciados de la industria global.

A pesar de la explosión en el número de empresas, la regulación introdujo un nuevo filtro para el sector. Solo los operadores autorizados pueden operar legalmente en el mercado regulado brasileño. Durante años, el mercado estuvo dominado por operadores extraterritoriales que ofrecían servicios a consumidores brasileños desde jurisdicciones internacionales. Con la creación del nuevo marco regulatorio, el objetivo del Gobierno pasó a ser atraer a estas compañías hacia un entorno supervisado localmente y sujeto a requisitos de cumplimiento normativo, supervisión y recaudación fiscal.

El marco regulatorio también modificó la dinámica competitiva del sector. Durante el periodo sin normas específicas, la competencia giraba principalmente en torno a la visibilidad. Los patrocinios deportivos, las campañas publicitarias agresivas y las colaboraciones con influencers digitales eran las principales herramientas para captar nuevos usuarios. Hoy en día, factores como el cumplimiento normativo, la protección del consumidor, las medidas contra el blanqueo de capitales y las políticas de juego responsable tienen tanto peso como el marketing en las estrategias de los operadores.

La propia estructura financiera del mercado refuerza esta transformación. La regulación exige importantes inversiones en tecnología, supervisión de transacciones, identificación de clientes y mecanismos de control. Esto favorece a las empresas con mayor capacidad operativa y financiera, al tiempo que incrementa las barreras de entrada para operadores más pequeños.

El potencial económico del mercado regulado

Otra señal de la madurez del sector es el crecimiento esperado del mercado regulado. Datos de H2 Gambling Capital estiman que Brasil podría alcanzar alrededor de 39 millones de cuentas activas de apuestas online en 2026. El mismo estudio proyecta unos ingresos medios anuales de aproximadamente 133 dólares estadounidenses (718,20 reales brasileños) por cuenta activa, lo que pone de manifiesto el potencial económico del mercado brasileño en los próximos años.

El fútbol sigue siendo el principal motor de esta expansión. Según el mismo análisis de H2 Gambling Capital, alrededor del 86 por ciento de los ingresos brutos del juego en el mercado brasileño de apuestas procede de las apuestas futbolísticas. Esta cifra ayuda a explicar por qué los clubes, las competiciones y las retransmisiones deportivas se han convertido en componentes fundamentales de las estrategias comerciales de los operadores.

El impacto de esta relación es claramente visible en el fútbol brasileño. Si bien los operadores de apuestas ya estaban presentes en 18 de los 20 clubes de la Serie A en 2024, siguen siendo algunos de los mayores inversores del deporte en 2026. Flamengo, Corinthians, Palmeiras, São Paulo, Atlético Mineiro, Vasco da Gama, Fluminense y Cruzeiro figuran entre los clubes con acuerdos de patrocinio principal vinculados a operadores de apuestas. Más allá de su presencia generalizada en las camisetas de los equipos, los valores de los contratos han alcanzado niveles récord, convirtiendo a las empresas de apuestas en una de las principales fuentes de ingresos comerciales del fútbol brasileño.

Al mismo tiempo, el papel del Gobierno como regulador plantea nuevos desafíos para la industria. La lucha contra los operadores ilegales, la implementación de mecanismos de juego responsable y la aplicación efectiva del cumplimiento normativo serán factores decisivos para determinar el éxito del modelo regulado.

Para los operadores, el mercado representa una oportunidad única. Informes de Regulus Partners y Betlaw sitúan a Brasil entre los cinco mayores mercados de apuestas deportivas del mundo, solo por detrás de mercados consolidados como Estados Unidos y Reino Unido. La expectativa es que la combinación de la pasión del país por el fútbol, los métodos de pago altamente digitalizados y un entorno regulado continúe atrayendo miles de millones en inversiones.

Este artículo se publicó por primera vez en la página de SiGMA News en portugués el 10 de junio de 2026.

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