La autoridad reguladora de Limpopo intensifica la lucha contra el juego ilegal en Sudáfrica
La Junta Reguladora del Juego de Limpopo, en Sudáfrica, se prepara para intensificar la lucha contra el juego ilegal y el juego en línea tras un año en el que el crecimiento de las apuestas impulsó la recaudación provincial por gravámenes, pero también aumentó la presión sobre los operadores presenciales.
En declaraciones a SiGMA News, el director ejecutivo del regulador provincial, Mokgase Gregory Makoko, afirmó que la industria regulada se está convirtiendo en una fuente cada vez más importante de empleo, contratación local e ingresos públicos, mientras que el juego sin licencia está erosionando esos beneficios en las comunidades rurales y los municipios.
“El sector del juego en Limpopo contribuye a la inclusión económica de dos formas interrelacionadas: en primer lugar, permitiendo operaciones con licencia que crean oportunidades de empleo directas e indirectas; y, en segundo lugar, generando ingresos públicos que fortalecen las finanzas provinciales para una prestación más amplia de servicios”, explicó Makoko.
La Junta Reguladora del Juego de Limpopo informó de que la recaudación por gravámenes aumentó hasta los 334 millones de rands sudafricanos (unos 20,5 millones de dólares) en el ejercicio fiscal 2024/2025, frente a los 260 millones de rands (15,9 millones de dólares) del año anterior. El incremento estuvo impulsado por las casas de apuestas, cuyos ingresos por gravámenes crecieron un 42%. En cambio, los gravámenes procedentes de casinos y bingos disminuyeron.
La amenaza del mercado ilegal
Mientras tanto, el juego ilegal en línea y las apuestas informales están ejerciendo presión sobre los establecimientos con licencia, especialmente en las comunidades más desfavorecidas, donde las medidas de protección son limitadas, según la Junta.
Makoko describió el juego ilegal en las zonas rurales y los municipios como un problema social y económico persistente. “Las formas más comunes incluyen máquinas de juego ilegales, plataformas de juego en línea ilegales, fahfee (un juego informal de apuestas sobre números, conocido localmente como ‘mochaina’) y juegos de cartas y dados no regulados”, explicó.
Una de las tendencias más preocupantes, señaló, es la proliferación de máquinas en comercios informales. “Uno de los mayores desafíos es la disponibilidad de máquinas de juego ilegales, que son fácilmente accesibles en las comunidades locales y suelen operar en establecimientos como las tiendas spaza (pequeñas tiendas de conveniencia) y otros negocios informales”.
Según la Junta, el riesgo no se limita a la pérdida de ingresos fiscales. Los establecimientos sin licencia eluden los controles sobre juego responsable, las obligaciones laborales y las normas técnicas, al tiempo que desvían gasto de los negocios autorizados que contribuyen con impuestos municipales, generan empleo y financian proyectos de responsabilidad social corporativa.
Los datos de control de la Junta apuntan a un amplio mercado ilegal. La Policía y los funcionarios de la Junta incautaron 623 máquinas durante 2024/25. El informe registra 88 detenciones, entre ellas 22 relacionadas con el juego en línea ilegal, y la destrucción de 666 máquinas.
Makoko afirmó que la aplicación de la ley en una provincia extensa y dispersa depende de la cooperación policial y de la concienciación local. «La Unidad de Aplicación de la Ley de la Junta del Juego de Limpopo colabora con el Servicio de Policía de Sudáfrica para llevar a cabo operaciones conjuntas y detener a quienes participan en actividades de juego ilegal», explicó.
Equilibrar el crecimiento con el riesgo social
Limpopo no es el único mercado que afronta esta transformación. La Junta Nacional del Juego cifró los ingresos brutos del juego en Sudáfrica en 74.900 millones de rands (unos 4.600 millones de dólares) durante 2024/25. Las apuestas en carreras de caballos y deportes representaron el 70% del total. La Junta también señaló que algunas casas de apuestas estaban ofreciendo productos interactivos similares a los de los casinos «bajo la apariencia de apuestas sobre contingencias».
Para Limpopo, este cambio tiene consecuencias comerciales directas. El informe del regulador provincial cita el cierre de Galaxy Bingo Bochum, atribuyéndolo a las condiciones económicas, las secuelas de la COVID-19, el auge de las apuestas online y el juego ilegal. El cierre supuso la pérdida de 36 puestos de trabajo y eliminó unos ingresos mensuales de 100.000 rands sudafricanos (6.100 dólares) en gravámenes.
Makoko afirmó que la solución no pasa por frenar el crecimiento, sino por regularlo con mayor rigor. “El equilibrio se consigue regulando para generar un ‘valor sostenible’”’, y no solo crecimiento”, señaló. “Cuando se produzca una expansión, deberá estar respaldada por pruebas, preparación en materia de cumplimiento y salvaguardias sociales”.
El juego responsable también se plantea en esos términos. Makoko señaló que el mensaje debe ser directo en las comunidades más vulnerables, donde el juego puede percibirse como una fuente de ingresos y no como una forma de entretenimiento.
“En las comunidades económicamente vulnerables, el juego responsable debe abordarse como una cuestión de interés público y de reducción de daños, no como un simple complemento de cumplimiento normativo”, afirmó. “El punto de partida de la Junta del Juego de Limpopo es considerar el juego como entretenimiento, no como una fuente de ingresos”.
Limpopo refleja el dilema al que se enfrentan los reguladores provinciales sudafricanos: las apuestas siguen creciendo, pero los establecimientos presenciales están bajo presión y los operadores ilegales son cada vez más difíciles de controlar. Para la Junta, la verdadera prueba será determinar si el crecimiento del sector puede seguir generando empleo, favorecer la propiedad local y proteger a los jugadores.
Este es el mercado de las oportunidades. Del 15 al 17 de febrero de 2027, el SiGMA Africa reunirá en Ciudad del Cabo a operadores, afiliados, proveedores y autoridades reguladores. Forma parte del lugar donde se está escribiendo el próximo capítulo del continente.


