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La UE refuerza la protección de menores frente a las cajas de recompensas y el juego en línea

Manfredi Bertelli
Escrito por Manfredi Bertelli
Traducido por Milagros Codo

Una pregunta parlamentaria emitida por escrito que se presentó ante la Comisión Europea ha vuelto a poner el foco en la relación entre los videojuegos para dispositivos móviles, la protección de los menores y los modelos de monetización digital. Los eurodiputados Nicolás González Casares y Laura Ballarín Cereza, ambos del grupo S&D (Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas), han pedido a la Comisión Europea que aclare qué responsabilidades recaen sobre las grandes plataformas online y los operadores que distribuyen aplicaciones a través de los principales mercados digitales, presuntamente mediante sistemas potencialmente manipuladores.

Según recoge la pregunta parlamentaria, el juego móvil Age of Origins habría utilizado mecanismos agresivos de monetización, publicidad engañosa, patrones oscuros y dinámicas comparables al juego simulado. La cuestión se centra, sobre todo, en los riesgos para los menores y los consumidores más vulnerables.

La Comisión Europea afronta preguntas sobre los riesgos del juego

La pregunta plantea tres cuestiones principales a la Comisión Europea. La primera se refiere al nivel de responsabilidad de las principales plataformas online en virtud de la Ley de Servicios Digitales (DSA) y de las tiendas de aplicaciones designadas como “guardianes de acceso” en virtud de la Ley de Mercados Digitales (DMA). Los eurodiputados preguntan si estas entidades deberían ser consideradas responsables cuando obtienen beneficios de sistemas de monetización o criptoactivos que pueden resultar perjudiciales o ilícitos y que también podrían afectar a menores.

La DSA impone obligaciones específicas a estas plataformas. La DMA, por su parte, introduce normas para los llamados guardianes de acceso, es decir, operadores que controlan el acceso a mercados digitales estratégicos. En este contexto, los eurodiputados preguntan si las tiendas de aplicaciones deberían asumir un papel más activo en la prevención de modelos de negocio perjudiciales, especialmente cuando hay menores implicados.

La segunda cuestión examinada se refiere a la posibilidad de iniciar una investigación o una acción coordinada de aplicación de la normativa sobre los riesgos sistémicos generados por los ecosistemas de videojuegos móviles. Entre los riesgos citados figuran la salud mental de los consumidores, la seguridad financiera y los derechos fundamentales.

En la tercera pregunta, Nicolás González Casares y Laura Ballarín Cereza preguntan a la Comisión cómo prevé reforzar, a escala europea, la protección de los menores frente a las cajas de recompensas, las compras aleatorias dentro del juego, el juego simulado y los mecanismos de monetización manipuladores. Los eurodiputados vinculan la petición a la futura Ley de Equidad Digital (DFA), que aún no ha entrado en vigor, y a la revisión del reglamento sobre cooperación entre las autoridades nacionales de los Estados miembros en materia de protección de los consumidores.

Cajas de recompensas y recompensas aleatorias

Las cajas de recompensas son cajas virtuales de premios presentes dentro de un videojuego. El usuario paga, con dinero real o virtual, para abrir una caja sin saber qué contiene. Puede incluir un arma, un personaje o bonificaciones. Precisamente este elemento de azar ha situado a las cajas de recompensas en el centro de las preocupaciones de reguladores y organizaciones de consumidores.

En el caso de los menores, el problema no es solo el gasto económico. Las autoridades europeas también prestan cada vez más atención al posible vínculo entre recompensas aleatorias, presión psicológica, diseño manipulador y normalización de comportamientos similares al juego de azar.

La cuestión también ha entrado en el debate político en Italia. Stefano Vaccari, diputado del Partido Democrático, al intervenir sobre la propuesta de ley para proteger el acceso de los menores a plataformas digitales y redes sociales, se refirió a los riesgos asociados a las cajas de recompensas, las recompensas aleatorias, la presión temporal y las formas depredadoras de monetización. Según Vaccari, cuando estos mecanismos se dirigen a menores, no son simples elementos técnicos de un juego, sino palancas psicológicas que requieren normas más estrictas para las plataformas y los servicios digitales.

Protección del consumidor en los juegos en línea

Con la resolución Protección de los consumidores en los videojuegos en línea: un enfoque de mercado único europeo, aprobada el 18 de enero de 2023, el Parlamento Europeo ya había destacado la necesidad de reforzar la protección de los consumidores y pidió un enfoque común para toda la Unión Europea. El texto subrayó la necesidad de una mayor transparencia sobre los contenidos, las compras dentro del juego y los sistemas de clasificación por edades, con especial atención a los menores.

Para el Parlamento Europeo, por tanto, la cuestión no es simplemente que un videojuego venda contenido adicional, sino si la forma en que vende ese contenido permite al consumidor, y especialmente al menor, entender qué está comprando, cuánto está gastando y a qué presiones comerciales está siendo sometido.

Tiendas de aplicaciones, plataformas y responsabilidad

Un elemento central de la pregunta se refiere al papel de Apple y Alphabet, las compañías que controlan la App Store y Google Play, respectivamente. La cuestión política no se limita a la conducta de un desarrollador individual, sino que también apunta a la responsabilidad de los intermediarios digitales que distribuyen, promocionan y monetizan aplicaciones y videojuegos.

Ya en octubre de 2025, la Comisión Europea había contactado con compañías como Snapchat, YouTube, Apple App Store y Google Play para solicitar aclaraciones sobre las medidas adoptadas por estas plataformas para proteger a los menores.

A Snapchat se le pidió aclarar qué medidas utiliza para impedir el acceso de menores de 13 años, tal como exigen sus términos y condiciones. A la plataforma de vídeo YouTube también se le solicitaron más detalles sobre su sistema de recomendación, tras informes relativos a la difusión de contenidos perjudiciales para menores.

En cuanto a Apple App Store y Google Play, la Comisión Europea solicitó información sobre cómo gestionan el riesgo de que los usuarios, incluidos los menores, descarguen aplicaciones ilegales o perjudiciales, como las aplicaciones de juego.

¿Qué podría ocurrir ahora?

La Comisión Europea deberá responder a la pregunta por escrito. Su respuesta podría aclarar si el Ejecutivo de la UE considera necesario intervenir en el caso concreto o, de forma más amplia, en los ecosistemas de videojuegos móviles.

No está claro aún que la pregunta derive automáticamente en una investigación formal. Sin embargo, el documento se suma a la presión política sobre las plataformas, las tiendas de aplicaciones y los desarrolladores de videojuegos. Encontrar un equilibrio regulatorio europeo también se vuelve cada vez más urgente.

Para Bruselas, el desafío será determinar si las normas actuales son suficientes o si se necesitan nuevas herramientas legislativas o regulatorias. Pero el tiempo puede convertirse en el verdadero adversario de las instituciones. El auténtico reto será introducir nuevas normas con la rapidez suficiente para un sector que, por su propia naturaleza, evoluciona día a día.

Este artículo se publicó por primera vez en la edición italiana de SiGMA News el 11 de junio de 2026.

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